Nervios. Aquí me encuentro, en el congreso de la Cardiovascular society. Ahí van todos juntos, famosos, se me antojan incluso más grandes en persona. Te paralizan al mirarte a los ojos, a la vez que desprenden la relajación de haber pasado ya el puente y nos observan desde el otro lado del río. La residencia se podría comparar tranquilamente con este fenómeno geográfico, angosto para unos, lento y somero para otros, pero sobre todo cambiante. ¿Llegaremos a cruzar el río? Es más, ¿Llegaremos a tener la oportunidad?
Probablemente haya sido el cansancio, pero los acontecimientos de hoy me han desbordado. Demasiada gente importante a la que tener que mostrarle lo capaz que puedes ser de brillar, sin parecer insolente, pedante o impertinente. Pero sobretodo demasiada gente en el mismo lugar que yo. Cada vez más competencia, menos oportunidades, más... variables-independientes-quenodependen-de-mi. Y además...Comentarios, sombras del pasado que no me dejan allá donde vaya, aunque pasaran mil años. Suficiente por hoy, necesito reponer fuerzas que mañana vuelvo a la carga. Cruzaremos el río, aunque no sepamos por donde...
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